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viernes, 5 de junio de 2020

TENGO UN SUEÑO

Todos hemos soñado alguna vez con poder viajar a través del tiempo… Llegar a pensar que podemos cambiar todo aquello que tanto nos lastimó, silenciar aquellas palabras que nunca deberíamos haberlas dicho, impedir que nuestro orgullo arrastrase a la fuerza un profundo te quiero, un beso, un abrazo… que ya jamás tendrán la oportunidad de volver de la misma forma.


¡Qué hermoso sería poder recuperar el tiempo perdido, marchitado o simplemente revivir una y otra vez aquel momento de los muchos vividos con la persona que ya no está, y a la que tanto echamos de menos!


¡Qué gran fortuna poder regresar al preciso instante de nuestra vida dónde nada nos preocupaba, tan solo unos ambiciosos sueños que nos guiaban en nuestro caminar! ¡Cuántas sonrisas, historias, amaneceres, experiencias… nos encantaría volver a sentir!


Sin embargo, por mucho que deseáramos tener ese poder, la verdad es que es inalcanzable. Los días pasan rápido, de la misma manera que unos vienen en nuestras vidas y otros los vamos dejando en el pasado. Pero también hay muchos sueños que cumplir, caminos para recorrer, proyectos inacabados…


No podemos, ni debemos, obsesionarnos con planificar nuestro futuro, ya que lo que importa es que estamos ahora, aquí, que vivimos, vemos el sol, dormimos al ver la luz de la luna, podemos escuchar, sentir, admirar a quienes nos rodean.


Sin duda, merece la pena soñar, pues es lo que nos mantiene despiertos. Pero no olvidar que tenemos la oportunidad de vivir el momento y debemos aprovecharla y no desperdiciar el tiempo pensando en todos los errores del pasado o todo lo que podríamos hacer en un futuro.



Todos deseamos hacer muchas cosas al largo de nuestra vida: locuras, tirarnos con paracaídas, viajar por todo el mundo, probar comidas exóticas que nunca habíamos probado, visitar el monte más alto, nadar con tiburones…


Al fin y al cabo, podemos hacer y conseguir todo aquello que nos propongamos, rodeados de gente que nos quiere, la familia, amigos… ¡Siendo feliz puedes hacer que cualquier acción, palabra, momento… valga mucho más!
Emilia Tudorache
2nA ESO


viernes, 15 de mayo de 2020

LA LEYENDA DE CRAM

Érase una vez, una leyenda muy antigua de un ser fantástico inmortal, que representa a los. Según esa leyenda, es un león con alas, cuerno de unicornio, aleta de tiburón, pinzas de cangrejo, cola de mofeta y tres ojos. Tiene muchos poderes, puede volverse invisible, puede volar y también puede conceder un deseo a quien lo encuentre.


La leyenda cuenta que, un día unos chicos que se llamaban Pedro y Lucas, fueron a una expedición con su monitor por el bosque para descubrir especies que nunca habían visto. Al rato los chicos vieron una sombra muy extraña de lejos y fueron tras ella, empezaron a correr y dejaron a su monitor por detrás de ellos, cuando los chicos dieron media vuelta para ver si les seguía su monitor se dieron cuenta de que él ya no estaba, lo dejaron porqué pensaban que se había perdido. Pedro y Lucas querían encontrar al animal extraño que antes habían visto, por eso siguieron adelante.

Al cabo de unas horas, estaban muy cansados, llevaban todo el rato corriendo, perdieron el rastro del animal.


Estaban en medio del bosque, ya se estaba haciendo de noche y tenían mucha hambre y mucha sed, rápidamente empezaron a montar sus cabañas. Mientras las estaban montando se sentían tristes, porque por el camino habían encontrado a su monitor muerto en el suelo. Cuando ya llevaban un tiempo medio dormidos, de repente, contemplaron una silueta pero no tenían suficientes fuerzas para levantarse y, por fin, la silueta se empezó a mover, y se dejó ver. ¡Era ese ser fantástico! Un león muy diferente, con partes de otros animales. El león se acercó, y los chicos se levantaron cómo pudieron. El león habló con ellos, y los chicos se sorprendieron mucho. Le ofrecieron una de sus cabañas, por si quisiera dormir, pero el león dijo que no. Cuando el león vio ese gesto de amabilidad, les concedió dos deseos. Uno de los chicos pidió que el monitor reviviera. Y el otro pidió volver a su casa. El león así lo hizo.

Siempre cada uno recoge lo que siembra.
Marc Jiménez
2do A ESO

miércoles, 22 de abril de 2020

TE REGALO UNA ROSA

Desde hace muchos años tengo un especial cariño a mi abuela. Ella era como mi segunda madre porqué me crié con ella y vivía con nosotros, y cada año en Sant Jordi ella me regalaba un libro de mi saga favorita con alguna más que otra prenda de ropa y yo le regalaba una rosa, era cono una tradición nuestra. Lo mismo hacían mi abuelo y mi padre… Ahora ella vive en Madrid pero cada año ella venía a visitarnos y de paso celebrar juntos Sant Jordi.

Este año por desgracia no lo podemos celebrar juntas por una parte porqueé estamos en cuarentena y por otra parte porqué le diagnosticaron la enfermedad del coronavirus. Realmente lo estoy pasando muy mal porqué ella significa todo para mí, es la persona que estuvo apoyándome junto a mis padres en mis peores momentos, y era la única persona que le tenía mucha confianza y le contaba todos mis problemas. Ella intentaba ayudarme al máximo e intentar hacerme feliz y la verdad es que se lo agradezco un montón.

Es la única persona a quien en estos momentos le mandaría una rosa y si pudiera más rosas ya que no la puedo ver y me encantaría tan solo hablar con ella por teléfono y saber cómo está y escuchar su voz. Ojalá se recupere y recuperemos todos esos años que pasábamos juntas. Espero que no le pase nada y que supere esta enfermedad porqué si le pasa algo no se que voy hacer ya que es la única abuela que tengo.

Les deseo suerte a todas las personas con enfermedades y que puedan seguir adelante. A los jóvenes que se queden a casa, que ya habrá más años para celebrar y pasar tiempo con la gente de gran aprecio. 

Desde aquí te mando un abrazo gigante abuela, te quiero muchísimo.

Amal Hamjan
2do B ESO

viernes, 17 de abril de 2020

UN ADOLESCENTE EN CUARENTENA

Estos días se hacen eternos, un minuto parece una hora. Se me hace raro no estar con mis amigas todos los días. Mi casa se ha convertido en una prisión, cada día la misma rutina una y otra vez, parece un deja vu. Y ahora me doy cuenta lo muy alejada que estoy de mi familia, como ahora nos vemos más, parece que no encontramos muchos temas de conversación.

Desde mi habitación solo veo, las consecuencias de la cuarentena. Ahora mis amigas y yo no encontramos nunca temas de conversación, la cuarentena ha hecho que no haya nada interesante que decirnos. 


Estos días me aficionado a escribir en un cuaderno donde explico todo. En una tarde hago 9 páginas enteras, cuando tengo un boli en la mano no puedo para de escribir. No duermo mucho me despierto con grandes pesadillas que parece que hablen de que todo lo que está pasando, que vaya acabar de una mala manera. Me preocupa cómo vaya acabar todo esto.

Aunque  cuando me quiero tranquilizar pongo las canciones que más me gustan, y cuando lo hago no paro de bailar y cantar. Esa es una de las ventajas de estar que nadie te puede ver, porque nunca me atrevería a cantar en el instituto.

Pero para ser sincera quiero volver a clase porqué me lo pasaba bien, y aquí delante del ordenador cada tarea se hace eterna. Espero que todo esto se acabe pronto, pero mientras tanto seguiré con lo que tengo que hacer. Aquí en casa, encerrada.

Agustina Golnner
2do B ESO

UN ADOLESCENTE EN CUARENTENA

Buenos días, me llamo Virus, Corona Virus. Todos me conocen desde el 2019, pero yo ya existía antes. Nací el 2006. Tengo padres, por si alguien no lo sabía, mi padre se llama corona, y mi madre virus. Antes que yo naciera, todo el mundo temía a mis padres, y desde 2019, cuando ya me descubrieron, ahora todos me tienen miedo a mí. Antes me lo pasaba mejor, porque podía salir sin que todos me temieran, y ahora… ¡Ya no puedo ni salir! 

Un día, estuve hablando con un animal. Nos hicimos muy amigos, pero nuestra amistad duró poco. Una persona lo secuestró, lo mató y se lo comió. Yo estaba muy enfadado, porque se comieron a mi mejor amigo, y por eso contagié a esta persona. Hice que le doliera la barriga y la cabeza. Y al cabo de un tiempo, de estar a su lado, contagiándolo, murió. Esa era mi venganza por lo que le hicieron a mi mejor amigo de 10 minutos. Pero después, no sé ni cómo, su mujer también se contagió, y desde ese momento el contagio ha ido creciendo. Primero un pueblecito, después todo el país, el continente, ¡y ahora ya todo el mundo! Yo no quería que nadie me descubriera, porque cuando no me conocían, no me temían, y podía salir con mis amigos tranquilamente y ahora… ¡Ya no puedo ni salir de casa! 

Por culpa de ese señor, que contagió a su pobre mujer, ahora tenemos que estar todos en cuarentena. ¡Qué aburrimiento! Y, por si fuera poco, mi casa es pequeñita, y no puedo moverme mucho. No puedo correr, no puedo hacer deporte, pero… ¡Puedo hacer yoga! Cosa que no pienso hacer. Suerte que tengo la tele… 

Como todos los adultos dicen, puedes pasar más tiempo con tu familia y no sé qué más. Pero la adolescencia, según dicen, es una época de cambios de humor y quieres pasar menos tiempo con tu familia y más con tus amigos… Yo quiero que se acabe ya la cuarentena porque ahora no puedo ver a mis amigos: la Gripe, el Resfriado, el Sars… ¡Y todos mis otros amigos! Nos llamamos de vez en cuando, pero es diferente…

Mar Fontàs
2do A ESO


martes, 24 de marzo de 2020

RECUÉRDAME

Estaba allí, estirada en la arena, notando como cada ola fresca del mar llegaba un poco más allá de mis rodillas, y se volvía hacia el mar. Estaba tumbada hacia arriba contemplando ese precioso cielo de verano al atardecer acompañado por unos pájaros que volaban a lo lejos, quién sabe dirigiéndose hacia dónde. 

Me medio levanté de tal forma que estaba sentada con las camas alargadas y con las manos detrás de mi espalda sujetándome para no tirarme atrás. Y me quedé durante un buen rato simplemente contemplando cómo una maravillosa y enorme esfera amarillenta se escondía detrás de ese mar de agua celeste. Cuando el sol se puso ya, me giré con la barriga en la arena y me volví a estirar mientras, a unos cincuenta metros, contemplaba la casa de la playa. 

Una casa con un color azulado veraniego hecha de madera y con un porche en el que mi abuelo, desde ya hacía horas, se había quedado dormido en una silla mientras se balanceaba suavemente. A través de un gran ventanal de cristal podía ver cómo mi madre se había instalado en la habitación de lectura con un café calentito y cómo se sumergía libro tras libro en esas "extrañas historias", como decía ella. La habitación de lectura estaba formada por un par de sillones y un sofá “vintage”, y al fondo,  unas grandes paredes con estanterías de madera llenas de libros. Aunque la casa de la playa no era demasiado grande, cuando entrabas en esa sala con estanterías tan altas, te daba la sensación de que sí era grande. 

Cuando estaba allí tumbada creo que me dormí, porque no recuerdo demasiadas cosas pero sí que estuve allí durante mucho tiempo. Cuando me desperté vi que debajo de unas enormes palmeras al lado de la casa había algo fuera de lo normal. Me acerqué y vi una cajita dorada bordada con flores preciosas y cristales muy bonitos.

La abrí. Costó un poco porque era bastante vieja, se veía que llevaba mucho tiempo allí sin que nadie le hiciera caso o sin que nadie la viera. Cuando la abrí vi una flor marchitada y muy seca con una nota pegada a su tallo que decía “para Laura”. Al lado de la florecita había doblado un papel arrugado y sucio. Lo abrí y lo leí mentalmente: 

“Tu pelo es fuego invernal, tu voz es un canto angelical, y cuando yo a ti te veo, no sé cómo explicarte lo que siento” Juan Miguel 

-... Juan Miguel....¿Juan Miguel?

Cogí la caja con la nota y fui corriendo hacia la casa de la playa en búsqueda de mi abuelo. 

-¡Abuelo, abuelo despierta!-Le dije sobresaltada y con curiosidad. 
-Ay, hola cariño,¿que quieres?-Me dijo medio dormido aún. 
-¿Reconoces esto?-Entonces le enseñé la nota y la cajita 
-Uau, sí. Hacía mucho tiempo que no veía eso. 
-¿Lo escribiste tu abuelo? le pregunté con aún más curiosidad 
-Sí, se lo escribí a tu abuela cuando nos conocimos- Me explicó- Fue hace mucho tiempo, cuando tu abuela y yo nos conocimos, de jóvenes, éramos muy buenos amigos. Un verano la invité a venir a la casa de la playa con mis padres, y los suyos claro, y aceptaron. Un día, durante un atardecer como éste le dediqué este poema, ya que desde que la conocí siempre me había gustado mucho. Me volvía loco su pelo pelirrojo precioso y su maravillosa voz al cantar. Entonces ella y yo decidimos enterrar eso allí para cuando fuéramos mayores , ir a desenterrarlo, pero antes de que eso pasase ella falleció, y nunca pudimos recuperarlo. 

Me alegro mucho de que lo hayas encontrado tu, Cristina. La verdad, espero que cuando seas mayor te puedas casar con un buen hombre y que os lleguéis a querer tanto como yo quise a tu abuela.

Me quedé un momento sin aliento, entonces lo abracé sin decir nada, y los dos empezamos a llorar.

Anna Cantín
2do B ESO


lunes, 23 de marzo de 2020

COLOR AVELLANA

Esa cerúlea inmensidad hacía que yo me sintiera más pequeña de lo que era. Solo pensaba en sus ojos color avellana, que me abandonaron hacía ya unos largos tres años. No lo podía soportar más, así que decidí ir donde la tierra se acababa. 

Cuando llegué, solo quería lanzar mi vida hacia la más profundidad azul, hasta que… Llegó. Una chica, joven, su pelo era de oro puro y ojos más negros que la noche, me alargó la mano para que yo la siguiese. Estaba confusa, pero al final acabé alargando yo también mi mano hasta la suya.

-¿Qué hace una dama tan hermosa en ese acantilado tan vertiginoso?- me preguntó. -No puedo soportar más esa gran pérdida…- le respondí, con los ojos a punto de estallar en lágrimas.

-Ven conmigo, si quieres. Te llevaré donde la tristeza no llegaría jamás - me respondió con una voz atenta y agradable. Esa voz dulce, me recordaba con gran tristeza, a mi quillotro, el chico que años atrás se separó de mí.

-Sólo quería deshacerme del dolor que lleva ya tres años matándome por dentro- cuando terminé esta frase, sin más dilación, me lancé al acantilado y el dolor desapareció para siempre.

La chica que intentó rescatarme de las manos del gran abismo, se quedó sin aliento. Más triste estaba ella ahora. Acababa de contemplar lo inevitable:  perder lo que te da energía. Habiendo pasado esa tortura, mi alma estaba más viva que nunca. Ese peso y ese dolor ya habían desaparecido. 

Volví a encontrarme con el chico de ojos avellana, mi más preciado tesoro...  sentía un amor inimaginable hacia él. Hablamos. Era muy extraño, nos observábamos mútuamente, sin necesidad alguna de esas esferas que te permiten hacerlo. Por una vez en esos tres crueles años, hallé el amor eterno y profundo.

Mar Fontàs
2do A ESO




EL REENCUENTRO

Ocurría en los años cuarenta, pasada ya la guerra civil, donde muchos perdieron a sus seros queridos. Era una primavera fría, los almendros florecían tarde debido que aún quedaban restos de nieve en los picos de las montañas. Me llamo Miguel, vivo alejado del pueblo, en una pequeña casa, con mi huerto del que me alimento de mis cosechas para poder vivir. 

Después de la guerra vinieron tiempos muy difíciles, y sobreviví como pude. Me angustiaba mucho recordar aquellos fatídicos días en que mi vida cambió por completo, alejándome de mis seres queridos y de Antoñín, mi amigo, mi compañero de juegos.

Una vez regresé a Sigüenza, mi bello pueblo, me causó un dolor de estómago sólo ver las puertas cerradas las casas que de pequeño le habían visto correr con su amigo Antoñín, esa calle empinada donde les dos habían hecho mil trastadas. Cerró los ojos y aún podía oír esos gritos de niños inocentes corriendo por esas calles de polvo.

Sólo necesitaba ese abrazo de consolación, sería la mejor medicina después de lo vivido durante esos días de guerra.

Anhelaba ver esos ojos azul añil, esa sonrisa, oír esa voz alegre y campechana.
Recorrí con los ojos cerrados esas calles, mis pasos cada vez eran más rápidos, por fin llegué. La casa estaba muy deteriorada pero no perdía la esperanza, llamé, esperé, volví a llamar, hasta que de pronto vi una silueta humana que andaba muy lentamente. Pude distinguir esos pasos que se arrastraban. Esos ojos no eran el azul, la sonrisa estaba apagada y la voz muy débil. 

Antoñín se percató de mi presencia, nos pudimos abrazar, tocarnos y decidimos no hablar de lo duro que fué nuestra separación durante la guerra. Decidimos volver a ser esos niños ya adultos de Sigüenza.

IGNASI PUIGMARTÍ
2do A ESO

NO QUIERO DESPERTAR

Cuando estoy con ella, parece que mis acciones están siendo guiadas por las estrellas, mientras mi mente escapa a un mundo que aún desconozco, en el que vuelvo a nacer. Mis pies me guían hacia el camino a la libertad y mis manos acarician la suave melena de esa extraordinaria criatura, que solamente está presente en mis sueños.
Tres años atrás, mi vida daba vueltas en círculos interminables. Parecía que cada día era el mismo que el anterior, sin sentido alguno, sin nada por lo que luchar. ¿Quién diría que ese muchacho admirado y querido por la gente que le rodeaba y apuesto cómo una rosa podría tener un vacío tan vasto en su interior? En una fría noche de invierno la conocí. 
Adentrado en un profundo sueño, solamente mostrando oscuridad, una sombra acarició mi rostro. Sentí como un pequeño escalofrío recorría todo mi cuerpo y, tentado por el misterio de la ocasión, me dejé guiar por ese dócil enigma. Me llevó a un bosque, lleno de las flores más bellas que mis ojos habían contemplado jamás. Al llegar a nuestro destino, ella se giró, y mis ojos se clavaron en los suyos. Tenían un color verde intenso y la clara luz de los rayos de sol recortados por los árboles mostraban unos pequeños destellos azules. Nos miramos mutuamente durante un par de segundos, y ella tomó la primera palabra. “Deberíamos presentarnos, ¿verdad?”. Me dijo su nombre. Se llamaba Ayla y me contó que su nombre significaba “luz de luna” en turco. Sus gestos me fascinaban. Se movía con una delicadez y elegancia admirable, y su largo vestido blanco bailaba al ritmo del viento. Después de unas horas que pasaron como minutos, una fuerte luz me despertó de esa fantasía. “Hasta pronto” me dijo, mostrando la sonrisa más sincera que una persona, si era el caso, podía mostrar. 
Desde ese día, Ayla ha seguido apareciendo en mis sueños. Un día, me llevó a ver un hermoso atardecer en la cima de una montaña, en la que le conté mis pesares: la escuela, la muerte de mi hermano menor, la presión que sostenían mis hombros en dar una buena impresión a la gente… Ella me comprendía. Ya me percaté de que ella solo era una ilusión que mi mente producía, pero me hacía sentir bien. Con ella, parecía que el mundo no daba vueltas. Al principio, me preguntaba cómo me podría haber enamorado de una persona inexistente, que tan solo era una metáfora que mi mente había creado, cómo una señal que no conseguía descifrar, pero a medida que los años pasaban, comprendí que tal vez, ella era mi refugio.
Tal vez, algún día te conoceré, te comprenderé e intentaremos entender esta peculiar forma en la que nuestros destinos se cruzaron. Tal vez eres mi destino, o puede ser que nunca te llegue a ver en el mundo real, y que sigas siendo un producto de mi imaginación. Si algún día ya no me acompañas en otra fantasía, recuerda que en mi corazón siempre habrá un hueco reservado sólo para la dulce muchacha de mis sueños.
Ariadna Burillo
2do A ESO


viernes, 15 de noviembre de 2019

EL CAMPAMENTO

El fin de curso no se presentaba bien para Oliver. Entre las partidas interminables de Fortnite y las largas conversaciones por WhatsApp con sus amigos, había dejado de estudiar, malgastando su tiempo. Al ver sus notas, su madre, muy triste, decidió que lo mandaría a un campamento sin internet. A Oliver le habría gustado ir a la piscina, para presumir de su nuevo flotador que imitaba un arma de Fortnite.

De mala gana, Oliver llegó al campamento y se sorprendió al ver que no tenía tan mala pinta como se imaginaba. Había niños y niñas de su edad y monitores que repartían al horario con actividades para cada grupo organizado. A Oliver le tocó el grupo de “JUEGOS DE CARTAS”. El monitor les dijo que jugarían Kems contra Kems y les explicó cómo se juega: consistía en formar grupos o parejas e intentar emparejar las cartas. Decir una contraseña y cuando alguien del grupo la utilizaba, significaba que había hecho parejas con las cartas.

Los adversarios tienen que estar atentos a cualquier gesto. Una vez hechas las parejas, Oliver y su compañero decidieron una frase como contraseña y empezó el juego. Pasaron unos minutos y Oliver empezó a explicar:
- Como este año no voy a la piscina, he tenido que guardar el flotador para el año que viene…

Rápidamente, su amigo captó la frase y ganaron. Así Oliver, comprendió que se puede vivir sin móvil, ordenador ni televisión y que te lo puedas pasar hasta mejor.
Emilia Tudorache
2ndo A ESO


jueves, 31 de enero de 2019

¿QUÉ ES EL AMOR?


El amor es un sentimiento extraordinario. Existe en todas las personas del mundo y es igual para todas; es una sensación indescriptible que nos sale de dentro y que en algunos casos no se puede controlar. La gente por amor llora, lucha, cambia, ríe…

Desde pequeños que ya empezamos a sentir este sentimiento hacía nuestros padres, hermanos, tíos, amigos y en algunos casos hacía nuestras mascotas. La familia es una cosa muy importante en la vida. Tener una familia que te ame es un tesoro muy valioso para todos nosotros.
Los amigos y las mascotas también los puedes querer, pero no es el mismo amor que sientes por tus padres o hermanos.

Pero vas creciendo y a lo largo del tiempo sigues queriendo a estas personas, pero también puedes empezar a sentir el sentimiento del amor hacía otra persona. El enamoramiento. A partir de ese instante, empiezas a desear estar con esa persona, compartir momentos… Y al cabo de un tiempo puedes llegar a casarte con esa persona tan querida y a tener hijos y formar una familia si es el deseo de los dos.

En conclusión, yo creo que el amor es un sentimiento que vive todo el mundo de una forma u otra y que no se puede evitar porque es algo que está en nuestro interior.

Mar Casellas
2ndo A ESO



¿QUÉ ES EL AMOR?


Había una vez una familia feliz. Unos padres con un hijo sonriente, feliz, que disfrutaba de los momentos en familia y con sus amigos. Faltaba muy poco para el cumpleaños del hijo, Jon, y los padres se preguntaban qué podían regalarle. Ya cumpliría 10 años. Tenía bicicleta, coches de juguete de todos tamaños, patines, pelotas, raquetas, peluches… De todo. Eran una familia muy activa, con lo que, también habían viajado a muchos lugares.

La madre le preguntó al padre… pero no sabían qué hacer. Podía ser un regalo material, una actividad, alguna cosa con sus amigos, sus primos. Ni idea.

Preguntaron a Jon, finalmente ya que no tenían inspiración para encontrar el regalo perfecto.
El niño sorprendido les dijo… ¿Qué no sabéis que regalarme? Algo grande, algo muy fuerte, algo que se mueva, que me haga reír, que me haga volar, que pueda repetir mil veces sin cansarme, que pueda tener a todas horas…

Los padres estaban sorprendidos. Su hijo pedía algo rarísimo. ¿Un camión? ¿Un payaso? ¿Un barco? ¿Un avión? ¿Un elefante? ¿Un peluche?... Pensaron y pensaron. Preguntaron a los abuelos pero seguían igualmente en blanco…

Llegó el día del cumpleaños y los padres fueron a darle el beso de buenos días
- Buenos días, hijo- dijeron tristes, los padres.
- Buenos días papás!
- ejem... hijo… no hemos encontrado el regalo que esperabas…

Los padres como no sabían que decir, le dieron un fuerte abrazo, el más grande de todos los abrazos, y resultó ser, GRANDE, FUERTE, SUAVE, QUE LE HACÍA VOLAR, LE HIZO REÍR, DURÓ MUCHÍSIMO, Y LO PODÍA REPETIR TANTAS VECES COMO ÉL QUISIERA.

- Justo el regalo que yo quería! -dijo Jon muy contento

ESTO ES EL AMOR. INCONDICIONAL, SIN INTERESES, SIN OBLIGACIONES, SIN HORARIOS, SINCERO Y SIMPLEMENTE PORQUE SÍ.

Pere Centelles
2ndo A ESO



sábado, 19 de enero de 2019

¿QUÉ ES EL AMOR?

¿Qué es el amor para mí?
Habéis tocado el tema que me gusta más hablar, mi respuesta es simple y sencilla. Para mí el amor lo es todo. Es un sentimiento extraordinario pero a la vez difícil, personalmente es el mejor sentimiento que una persona puede llegar a experimentar. A todos sitios hay amor, hay gente que se esconde de él, que quiere esconder sus sentimientos porqué expresarlos les hace sentir débiles y puede que lo puedas ver estúpido pero a la vez demasiado cierto.

El amor, es aquello que nadie puede evitar. Hay amor hacia las personas, hacia objetos, hacia animales, hacia la naturaleza, hay amor en aquello que uno desea, uno quiere…
El amor hacia las personas es diferente mucho más potente, fuerte. Hay amor hacia la familia amigos… Este sentimiento es uno de los mejores, cuando estás con la familia. Esas cenas familiares, esas anécdotas que cuentas a tus abuelos, los más sabios. Son pequeños momentos llenos de amor y alegría.

Después van las amistades, los únicos que te pueden sacar esa sonrisa verdadera, esos ataques de risa en los que no puedes respirar, esas quedadas en grupo. Y las amistades de verdad, esa amiga/go que te da los mejores consejos , que si hace falta se pone a llorar a tu lado, que a veces no hace falta que diga nada cuándo le cuentas algo que te duele, simplemente que esa persona te escuche, te abrace, te apoye. Ese es uno de los sentimientos que me gustan más, cuándo te sientes querido por los demás.

Y ahora el amor de pareja, este amor que toda persona quiere, ese amor tan potente, tan romántico, esperanzador pero a la vez tan doloroso y frustrante.
Es un sentimiento alucinante, los nervios que notas cuándo se acerca a ti, lo viva que te sientes al lado de esa persona. Es difícil expresarlo…
En definitiva soy una fanática y fan número uno del amor. Es como he dicho el mejor sentimiento que una persona puede llegar a experimentar. Nos hace sentir vivos, queridos. El amor nos hace felices, nos da razones para seguir adelante, nos da motivos para despertarnos cada mañana.

Pensad en esta pregunta… Sin amor, sin sentimientos, sin ser queridos, sin mimos, sin sonrisas, ¿valdría la pena seguir adelante?

Jordina Orta
2ndo B ESO

¿QUÉ ES EL AMOR?


¿Qué es el amor? Cuantas veces me he hecho esa pregunta, y por mucho que lo he pensado, no he encontrado una respuesta clara.
Tal como lo explican en los cuentos, el amor es salvar a la princesa de la bruja malvada o de las garras del dragón. Pero para que esperar al príncipe azul, si yo no lo quiero.
Probablemente, para algún profesor, amor es dedicarte a aquello que te apasiona. Sin embargo, sino lo consigo, ¿cómo lo entenderé?
Según mi madre, amor es formar una familia. No obstante, si nunca tengo un hijo, no podré saberlo.
Hasta puede que algún amigo diga que el amor sea el “ir por alguien”, aunque solo te guste superficialmente. Yo eso no lo cuento como amor.
Así que, por más vueltas que le dé, y por más que pregunte a personas diferentes, nadie me da una respuesta simple y sencilla. Por eso, supongo el amor no es ni un objeto, ni un paisaje, ni un lugar. Es un sentimiento. Un sentimiento indescriptible. Por eso todos me dan respuestas diferentes, porque nadie lo siente de la misma manera.
Cada persona puede querer y ser querido; puede enamorarse y que le rompan el corazón; puede amar y puede odiar. Pero nadie lo hará del mismo modo que otra persona. Y es que el amor es un sentimiento muy común, pero a la vez, distinto para cada uno.  
Por encima de todo, creo que el amor te hace sentir vivo. Te hace sentir capaz de hacer cualquier cosa. Te hace feliz. Eso sí, cuando el amor que sientes no es correspondido, este sentimiento se vuelve cada vez más frustrante, cada vez más doloroso. Te va apagando poco a poco. Te entristece. Todo depende del lado en el que te fijes, ¿o no?
En definitiva, creo que el amor es algo vital y esencial, ya que, sin él, ¿para qué seguiríamos viviendo?
Jana Madern
2ndo A ESO