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miércoles, 3 de febrero de 2016

UNA FAMILIA

Mi angustia y soledad resbalaban por las paredes de una habitación oscura y húmeda. De donde llamaban orfanato, pero para mi era una cárcel , de donde hacía años que no salía y padecía. 

No tengo a nadie a quien abrazar, ni con quien poder derramar una de mis lágrimas de pena que tengo dentro de mi. Solo intercambiaba miradas con las cientos de familias que nos visitaban para hacer feliz a alguien de nosotros. Últimamente ya nadie quería verme. No les interesaba una chica de quince años. 

Los días cada vez se hacían más largos y el único ruido que se escuchaba era el de mi corazón y el llanto de la impotencia que sentía. Por las mañanas iba a mías clases y por las tardes escribía mis propias historias imaginándome cómo sería tener una familia; unos padres, un hermano, unos abuelos... Alguien que me dedicara un “te quiero” o con quien me pudiera sentir protegida. 

Oía el timbre de los que llamaban a la cárcel, para dejar niños inocentes el resto de su vida en un orfanato o el timbre de los que se disponían a cuidar de uno de ellos.¡Y de repente sonó! alguien llamó a la puerta. 
 
Era una mujer de unos cuarenta años que no había visto nunca y la cual me sorprendió verla. Tenía una mirada de ilusión y esperanza que contagiaba. Me dijo que se había encontrado una de mis historias, le parecía que tenían mucho sentimiento y que eran preciosas. Nunca había escuchado unas palabras tan bonitas y se me llenaron los ojos de felicidad. 

Estuvimos hablando un buen rato que fueron como dos segundos. Me preguntó si me gustaría que fuera su hija y aunque era madre soltera, me cuidaría y mimaría con mucho amor. En un abrir y cerrar de ojos mi luz propia perdida en el rincón de otro planeta, volvió a mi. 

Estel García, 2n B ESO

 

martes, 17 de noviembre de 2015

ÁNGEL DE LA GUARDA

Siempre he creído que cada uno de nosotros teníamos un ángel que nos acompañaba y protegía. Me lo imagino con un bello rostro, no muy alto, con unos ojos azules como el mar y transparentes como el agua; una nariz minúscula y chata y unos finos labios rosados. 

Lleva una corona que le rodea su pequeña cara, en ella caen sus cabellos de oro con rizos muy finos. En su largo cuello de cisne lleva una túnica blanca como la nieve que recorre todo su cuerpo. En su espalda tiene unas gigantes alas de color débil, su túnica cubre sus delgados brazos y llega hasta sus manos con dedos infinitos como los de un pianista. Sigue en sus largas piernas y llega hasta sus pequeños pies cubiertos por unas sandalias del color de la arena del desierto. 

Para él siempre eres su única prioridad y siempre te protegerá como una frágil bola de cristal. Es muy buena persona y quiere que en un futuro puedas volar tú sola como una bella mariposa. Pero incluso cuando ya sepas tu camino él te ayudará. 

Estel García.
2n ESO B

miércoles, 25 de febrero de 2015

El mejor tesoro



Había una vez unos piratas que se hacían llamar los aventureros. El capitán se llamaba Schönberg y sus cien tripulantes, para que el capitán no tuviera que memorizar los nombres, se llamaban: Juan uno, Juan dos, Juan tres…   


Vivían en un barco inmenso, de color negro y con una bandera de la foto del capitán.


Un día Juan cien encontró un mapa debajo de su cama, rápidamente se lo enseñó a Schönberg y dijo que probablemente era un mapa del tesoro.


En un abrir y cerrar de ojos ya estaban buscando el tesoro que indicaba el mapa.


En primer lugar llegaron a una pequeña ciudad en la que no había nada, solo gente muy pobre en la calle. Esa ciudad llamada Humildad dejó a toda la tripulación sin palabras. La gente que vivía ahí no tenía nada para comer.


Al cabo de un rato sin decir palabra Juan cinco miró el mapa y dijo que se habían equivocado de ciudad. Seguidamente todos  embarcaron y se mantuvieron en silencio, seguían pensando en lo que habían visto en Humildad. Pasada una hora llegaron a la ciudad correcta y encontraron el tesoro, no fue muy difícil hallarlo.


Cuando creían que ya se había acabado la aventura apareció un hada y les preguntó para quien era el tesoro. Los aventureros se miraron entre ellos y dijeron: ¡Para nosotros! El hada les hizo una segunda pregunta: ¿Creéis que lo necesitáis? Hay personas que lo necesitan realmente. Schönberg recordó cuando llegaron a la primera ciudad y si pensarlo subió al barco y fue a dárselo a los habitantes de Humildad.

El  hada le dio las gracias y todos volvieron al barco contentos de la decisión del capitán.  



                                   Estel García Carrasco

lunes, 3 de noviembre de 2014

La Creación de vida por medios artificiales



Mi hermana se llama Bea  y tiene veintiséis años, su sueño siempre ha sido tener un hijo pero tiene un problema, ella no puede tener hijos hasta los treintaiséis años. Bea no puede esperar tanto tiempo porque la ha deseado desde los once años.

Cuando ve un bebé se pone muy contenta, porque se imagina a ella misma con su hijo, su frase favorita es: cuando yo sea mamá…

Los médicos le dicen que su única opción es esperar, pero Bea sabe que no, que debe haber otra opción.

El otro día estábamos paseando mi madre y yo, y vimos una tienda que se llamaba: LA CREACIÓN DE VIDA POR MEDIOS ARTIFICIALES.  Entramos con curiosidad y vimos cómo estaban haciendo un niño personalizado. Rápidamente se lo explicamos a Bea y en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos de nuevo en la tienda. 

Hizo una lista de como quería que fuera su hijo: rubio, con ojos azules, alto (como su padre), con los labios delgados, las orejas pequeñas (como Bea), y sobre todo buena persona (a ella lo que más le importaba era su interior). 

Al cabo de veinticuatro horas, muy largas recibimos un paquete y dentro estaba el hijo que tanto había esperado: mi sobrino. Cuando abrió el paquete Bea se puso a llorar der felicidad ¡Había cumplido su sueño!


ESTEL GARCIA CARRASCO 1rB ESO